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Esto fue cuando Maddie me llamó por mi nombre.

No puede ser ella, por supuesto. Tienen que haber muchos niños en el mall gritando, llorando y riendo; yo se que no habrá manera de que con tanto escándalo no podré reconocer su voz aunque ella me hable. Pero no importa. No me preocuparé por eso en este momento. Entonces cuando yo crea que estoy escuchando a Maddie tomaré a Río de la mano y pararemos.

“¡Sigamos!” dice Río

“No Río- détente. Escuché a Maddie”.

¿Qué? Sus ojos dijeron que sus oídos no quieren escuahcar su voz: ¿Tú crees que escuchaste a Maddie hablar? Si así es, entonces estás loca, estás entrando en pánico, creo que el encontrar a Maddie es un gran deseo que tienes.

Es la primera vez que busco detrás de nosotros. No está el gerente en la tienda. Aún no hay ningún oficial de seguridad. Lo único que se puede ver por el momento es un puñado de gente, haciendo compras un sábado por la tarde. Parece que tenemos un minuto para poder descansar, así es que a hablar rápido.

“Lo sé”. Se que es ridículo pero tenemos que parar.
Mi voz baja. Hemos estado corriendo por largo rato. En lo único que en este momento puedo pensar es en lo mucho que quiero escapar de este lugar. Lo que no puedo decir muy fuerte, lo que no puede si quiera pensar, es que he olvidado a Maddie por completo. “Tenemos que regresar y encontrarla”.