Página 159

Tabla de contenidos

Ayer, después de que Río me fijo como Catalina había sido chantajeada por él, -hice que todos se fuera para la casa- lo que no fue nada fácil, ya que además de que no podía explicarles el por qué les estaba pidiendo que se fueran para sus casas, ya la pizza estaba por llegar, por lo que Paulie estaba bastante molesto. Pero Río y yo necesitamos conversar a solas.
Después de pensarlo mucho, Río ha decidido decirle a Catalina que ya todo acabó. Él le deja un mensaje en la contestadora de su celular, pidiéndole que se reúnan temprano en la escuela. Y me doy cuenta que también debería de decirles todo a Mónica y a Paulie.

Ahora estamos aquí con esto que está tan difícil como yo lo había pensando que iba a estar. La verdad que no me importa mucho cómo tomará esto Catalina, ya que hay momentos en los que los golpes ya no duelen tanto.

Para Río el dolor aún no se ha ido. "Ví al señor Jaworski al final del pasillo.”

Rio mira alrededor de la habitación como si estuviera pensando en esconderse detrás de un escritorio, o pasar a través de la ventana. "No puedo hacer esto. Yo no puedo hacer esto, no puedo decírselo a él.”

"Río, tú tienes que hacerlo," dice Paulie. Estoy contenta de saber que él y Mónica están en este momento aquí. Me he quedado sin palabras para discutir con Río, sólo espero que Paulie encuentre las correctas para poder hacerlo.