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El pelo de Mónica aún tiene una cola de caballo que claramente no ha experimentado un peine en doce horas. Paulie y Río definitivamente no se han cambiado de ropa desde que nuestra reunión de ayer terminó y Catalina ni siquiera ha mencionado el desorden de todos.
Y yo, bueno a lo mejor mi cuero está aquí pero mi cabeza no. Pienso en Maddie, en su cama, en que ella aún no habla, ni siquiera protesta cuando le pido prestada a Bella por todo un día. Pienso en mamá que está en la casa. Por el bienestar de Maddie, pero por supuesto que ella tendrá que ir a algún lugar. Ella recibió una llamada del trabajo -del Departamento Legal- diciéndole que no fuera al laboratorio.

Pensé que aún no había dicho una palabra, el Señor J., me vio directamente a mí como si fuera yo quien estuviera jugando con algo aquí.

"Estoy asumiendo que tú tienes idea acerca de lo que se está involucrado," dice él.
Rio de manera sutil me da un golpe con su codo. "Nosotros escuchamos siempre algo diferente en la clase del Señor J. Creo que tienes una idea de que esto es posible" o " asumo que tu hiciste alguna búsqueda antes de que te acercaras." Algunas veces esto no sucede, pero hoy estamos listos. Deslizo mi mochila hacia mi hombro, lo abro y saco de ahí un papel limpio impreso por Mónica. El Señor J., lo toma de mis manos, veo sus ojos. Él lee el papel más de tres veces.

Lo que necesitamos que Bella haga:
1. Que entienda lo que Maddie esté diciendo.
2. Que hable con Maddie como lo haría un humano.
3. Grabar la conversación para que podamos escucharla después.