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¡Mensa! ¡Que no es culpable culpable de haber robado el software! ¡Él lo probó!

A pesar de sentirme como una idiota, lo diré de nuevo: “¿Qué?"

Parece que Mónica desea zarandearme. Ella se inclina es su cuaderno de notas. En lo que espero, me vuelvo hacia donde está conversando la Señora Weber para dar la impresión de estar concentrada. Mientras tanto, Mónica me entrega otra nota.

¡¡¡MAS BIEN FUE CATALINA QUIEN LO COMPROBÓ!!! ELLA LE DIJO A LA SEÑORA MERCER QUE EL VIERNES ELLA HABÍA ESTADO CON RÍO Y QUE LO ÚNICO QUE ÉL HIZO FUE CARGAR EL SOFTWARE, COMO ÉL DIJO, ELLA DIJO QUE ÉL NO HABÍA SACADO EL SOFTWARE DEL SALÓN DE CLASE. ELLA TAMBIÉN DICE QUE MAS TARDE ELLA VIÓ A UN GRUPO DE GENTE ENTRAR AHÍ, PUEDE SER QUE ALGUNO DE ELLOS ES QUIEN LO ROBÓ!!!

Hasta ahora me doy cuenta de de que Catalina está sentada exactamente al frente de Río. Veo que ella tiene una mano puesta en un brazo de él.

Está bien, algo está sucediendo aquí. Se que me prometí no volver a dudar de Río; sin embargo aún el asunto está ahí, rondando en mi cabeza: Vi ese software en la computadora de Río, lo que pasa es que no creo en Catalina. Si de verdad hubiera estado Río con Catalina el viernes después de su clase de computación Río lo hubiera dicho cuando iba para la oficina del director. Después de todo, sí tú estás acusado de un crimen y tienes una coartada, dirías eso, ¿verdad?