Capítulo 23

Tabla de contenidos

Capítulo 23: Sadina

Cuando veo a Catalina en la casa de Río, en la primer cosa que pienso es en la sanguijuela.

Ellos están sentados de extremo a extremo en el sofá, y Catalina no deja que ninguna luz del día se interponga entre ellos. Uno de sus brazos está en uno de los hombros de Río.

Río, no estoy muy segura. Él tiene sus manos puestas en sus rodillas y su boca es una línea recta delgada. No creo que él sea el tipo de hombre que ella merezca.

Sin embargo, lo que yo piense o siente no importa. Lo que tengo que aceptar, es que él no es el mismo Río de siempre, él es mitad Río y mitad Catalina. Riolina.

"¡Hey Reyes!”, dice Catalina. "¿Entonces tu pequeña hermana está haciendo de nuevo la pequeña cosa en silencio?”

¿Cómo es que hace eso - en pocas palabras permitirme abofetearla? Silencio. Exacto. Como si fuera una elección de Maddie.

"La verdad es que ésto no es algo que te importe," dije. Mi voz está lo suficientemente fría como para congelar toda esta habitación. No quiero que ella sea parte de esto.